Cuando me sorprendió esa llamada repentina en mitad de la noche, fuera todo estaba en silencio y era la hora de la madrugada, cuando hasta las plantas y los árboles duermen.
Cuando me sorprendió esa llamada repentina en mitad de la noche, fuera todo estaba en silencio y era la hora de la madrugada, cuando hasta las plantas y los árboles duermen.